Lo que usualmente conocemos como basura, lo que descartamos en realidad, lleva implícita una historia, un momento. Quizás, parte de eso es lo que nos hace “descartarlo”, o quizás sea el no querer algo más, considerarlo inútil o porqué no, viejo.
Todas estas cuestiones, hacen que la artista plástica Sabrina Merayo Nuñez se sienta apasionada por recuperarlo. Recuperar el alma, darle una nueva identidad a eso que fue simplemente “abandonado”.
No hablamos de restarurar un objeto sino de “intervenirlo”, de hacerlo interactuar con elementos con los que nunca hubiese convivido y darle una nueva identidad, otro carácter. Son obras artisticas? diseño? reciclado? Es por eso que en sus muebles pueden cohabitar tapas de cerveza con esmaltes y madera, discos de vinilo, muñecos, cartones, diskettes, hormas de zapatos, ruedas tirantes, libros, fósforos, ruletas...
Dar vida contando una nueva historia, reintepretar un objeto sin quitarle funcionalidad es quizás la esencia de sus muebles. Y, quizás lo más interesante resulte que aquelllo que la sociedad descarta es lo que luego desea. No es sólo la intervención como acción aislada, es la historia que ocurre tras cada uno de los objetos que ella va encontrando y el proceso de resignificación. Asociados a veces con ironía, a veces con humor. en el nombre que le pone a sus muebles.
Se exhiben en Roma en la Galleria Don Chisciotte y en Argentina se han exhibido en tiendas de diseño como Galpón Chic, Raval Ware House, Meg casa inquietay Dogma. Actualmente pueden verse con cita previa exclusivamente en el taller de la artista